Bolívar Echeverría (1941 - 2010).

 

El pensamiento de Bolívar Echeverría.

Imagen 1: Echeverría, B. (2011). Recuperado de http://filosofoecuatoriano.blogspot.com/

 

Bolívar Vinicio Echeverría Andrade, filósofo, escritor e investigador ecuatoriano nació en Riobamba el 4 de febrero de 1941, nacionalizado mexicano. Fue profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y murió en la Ciudad de México el 5 de junio del 2010.

Echeverría en sus textos analiza el comportamiento de las personas dentro del sistema capitalista y de cómo estos han ido configurando las formas de vida. La blanquitud es adoptar y asumir los valores considerados civilizatorios que nos han impuesto desde la colonia. Valores que codifican los modos de ser a partir del pensamiento Eurocentrista, mismos que se han internalizado y se corporalizan frente a situaciones cotidianas dentro del sistema capitalista civilizatorio. El pensamiento de Echeverría permite reflexionar sobre dónde podemos encontrar estas Imágenes de Blanquitud (2007) dentro de los grupos humanos y como este ha configurado los modos de vivir dentro del desarrollo social. 

La blanquitud es sumir valores civilizatorios que nos han sido impuesto desde la conquista. También está relacionado a la subjetividad sobre el capital simbólico que nos ha sido mostrado como una forma de vida. "El rasgo identitario-civilizatorio que queremos entender por “blanquitud” se consolida, en la historia real, de manera casual o arbitraria sobre la base de la apariencia étnica de la población europea noroccidental, sobre el trasfondo de una blancura racial-cultural" (Echeverría, 2007). La blanquitud va más allá del color de piel, se centra en analizar como estos comportamientos de blanquitud enfrentan los valores predominantes de la sociedad. Y por valores damos por entender que se refiere a las condiciones de vida de alguien o el lugar donde vive, poniendo esto como inferiores o no pertenecer a un ideal que nos han impulsado a creer que debemos llegar a ser.

Por otro lado, el Ethos es definido como “un principio de construcción del mundo de la vida” que opera a partir de las intenciones de los sujetos (Echeverría, 2008). En la época moderna, el ethos barroco era una “forma de vivir en y con el capitalismo” (Echeverría, 2008).  El ethos de una época histórica consiste en una estrategia elaborada espontáneamente en la vida cotidiana e incorporada en el código del comportamiento social, dirigida a contrarrestar los efectos negativos o autorrepresivos que tiene sobre él la hostilidad de alguna fuerza superior (la naturaleza, por ejemplo), que ha sido interiorizada en la vida social por las instituciones; una fuerza superior que actúa sobre esa vida como una tendencia destructiva irresistible, como un destino devastador sobre el proceso de reproducción de la vida social concreta (trabajo, disfrute, procreación).

Esto quiere decir que los distintos grupos humanos aceptan de una forma inconforme las reglas del capitalismo. Adjuntado a esto una dominación que ha empujado a las sociedades a vivir dentro de un régimen de valor de uso. Dejando como resultado el capitalismo un sistema económico y social que está basado en la propiedad privada de los medios de producción. Tomando al capital como un generador de riqueza y la asignación de los recursos mediante el mecanismo del mercado. De esta forma podemos definir que el Ethos Barroco es una estrategia que se ha creado como una sociedad haciendo creer que la vida impuesta por la colonización es la única verdad, sosteniendo nuestra forma de vestir, vivir, pensar y actuar.

Es importante dentro de este análisis mencionar otro escrito del mismo autor denominado La Identidad Evanescente. Nos habla sobre la identidad como los rasgos propios de una o un grupo de personas que los diferencian de otros. "La identidad practica la ambivalencia: es y no es" (Echeverría, s/a). Esto quiere decir que un individuo se define como un ente pero que no es igual a otro, que puede poseer ciertas características culturales que lo hacen perteneciente de un mismo grupo humano pero que posee su propia historicidad. También contiene rasgos racistas y xenofóbicos donde el otro es el peligro, esta identidad es vista desde la mirada europea donde los que llegaron a deshumanizar a grupos humanos y colocándose como víctimas de los mal llamados salvajes. Este hecho es fruto de la historia de Occidente este universalismo concreto, que intenta percibir la otredad —la necesidad del otro— tanto afuera, en el otro, como en el seno de sí mismo, perduró únicamente en la dimensión autocrítica de la cultura europea.

¿Y por qué esta identidad es evanescente? Porque tiene que existir bajo el modo de la evanescen de un condensarse que es a un tiempo esfumarse, de un concentrarse que es difuminarse; de aquello que al perderse se gana o al ganar se pierde. Esto se refiere a que cada identidad es cambiante a causa de otra identidad que ha llegado a dominarla, que dentro de esta acción se genera un intercambio de ideales, conocimientos, entre otros rasgos que van repercutiendo en los modos de vivir.

Comentarios

  1. Reflexionando acerca de todo el pensamiento de Bolívar Echeverría, me han surgido muchas preguntas e incluso dudas sobre mi propia existencia como” ser humano” dentro de la sociedad. No es normal que odiemos nuestro color de piel y desear ser lo más blancos posibles; no es normal odiar tu cuerpo; no es normal tener siempre esa sensación de que nunca seremos “lo suficiente” para la sociedad. Tanta es esa presión, que hemos caído en la imposibilidad ontológica, la imposibilidad de SER YO; de sentir que no puedo ser yo misma/o debido a que existen jerarquizar de poder en donde hay cuerpos superiores a otros, incluso se considera que ciertas vidas son “más valiosas” que otras. Todo esto porque el mundo blanco esta sobre lo negro; mientras más “blanca” sea tu piel, más privilegios tendrás (Ospina, 2015, p. 95).

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