EL DESPLAZAMIENTODEL “CUERPO SIGNIFICANTE” EN LA DANZA CONTEMPORÁNEA.
DE CÓMO EL CUERPO REINSTAURA SU CAPACIDAD POLISÉMICA Y SU IDENTIDAD FLUCTUANTE
Texto tomado de: Ernesto Ortiz Mosquera
La danza cuenta con una diversidad de cuerpos, cada uno con sus características individuales que los hace únicos, estas características nos permiten contar con la capacidad de generar conexiones entre sus movimientos, sentires y saberes, que se complementan con los movimientos de los demás cuerpos, Ernesto Ortiz en su artículo sobre el "cuerpo significante", nos invita a reflexionar sobre estas diferentes morfologías y como hemos pasado de buscar cuerpos perfectos para la danza a aceptar que la riqueza se encuentra precisamente en esta diversidad.
Imagen 2. Foto publicada el 1 de octubre de 2021. Lozano, K.
En esta entrada no vamos a hacer un recuento sobre la historia de la danza contemporánea, mas bien, intentaremos resolver dudas que pueden aparecer en el trayecto de la exploración del articulo.
No podemos negar que el cuerpo adquiere una determinada forma a medida que se acondiciona a las actividades físicas que vamos realizado, de igual manera existen muchos factores que influyen, tales como la edad, la nutrición, nuestra historia de vida y nuestras experiencias dancísticas, lo cual para practicas dancísticas como el ballet o en la danza moderna, le otorgan al cuerpo un significado, es decir que somos un "cuerpo significante" ahora bien, Ortiz (2014) menciona que el tener un "cuerpo significante" nos hace "incapaces de pensar el cuerpo sin dejar de significarlo" (párr. 4), es decir que los cuerpos no cuentan historias propias, sino mas bien, son utilizados para representar a modo de dramaturgia de una obra, la danza estética dirigida al espectador, dejando de lado, los propios procesos del cuerpo, las exploraciones personales, los vaivén emocionales y las construcciones propias que permiten que aparezcan cuestionamientos que pueden incluso ir en contra de lo políticamente correcto.
CUERPO ESPECTADOR
Las relaciones humanas son esenciales para el desarrollo psicosocial en cualquier etapa de la vida y en cualquier ámbito en el que nos encontremos, claramente dentro de la danza es un punto importante a tomar en cuenta, el cuerpo que danza y el cuerpo que observa, la dinámica entre estos dos cuerpos a través de las percepciones de los sentidos permite que exista una comunicación que crea discursos entre si, este intercambio permite que aparezcan incógnitas y nuevas percepciones, para Ortiz (2014) "la posibilidad de este intercambio reside, ademas, también la posibilidad de una reconstitución de las identidades" (párr. 21), es decir que esta interacción, va mucho mas allá de una observación, ya que dicha interacción puede remover profundas sensaciones y cambiar pensamientos, crear nuevas narrativas que nutren el conocimiento, crea y transforma.
El acto de cambiar, pensar, transformar, replantear y cuestionarse, nuestra propia identidad, nuestra manera de entender el cuerpo, dejando de lado prejuicios y juzgamientos, reestructurando nuestro ser. Aprendemos, creamos y enseñamos, cada acto consiente e inconsciente nos define, aun tenemos un mundo entero por explorar.



Considero que cuando bailamos, no dejamos de lado o pasamos por alto los propios procesos del cuerpo humano; al contrario, pienso que cuando nos movemos, lo hacemos con todo aquello que nos constituye como: el miedo, el dolor, la fatiga, cicatrices, intestinos y obstáculos. No solo se mueve “el cuerpo”, desde un punto de vista superficial; sino nuestro cuerpo porque nosotros somos el cuerpo, el cual está atravesado por diversas experiencias y es un ente cambiante que hay que saber comprenderlo y escucharlo desde toda su complejidad.
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